Respiración y movimiento en la oficina

23 de marzo 2017

Durante nuestra jornada laboral, pasamos las horas sin darnos cuenta de la necesidad de movernos, tanto por la necesidad de oxigenar nuestro cuerpo y mente como para mejorar nuestra concentración.

Integra asanas de yoga durante tus movimientos o descansos en la oficina de forma natural y se mucho más consciente de tu cuerpo a través de la respiración y el movimiento.

Aplicaremos la perfección y consciencia corporal en tu puesto de trabajo para mejorar tu rendimiento aplicando cuatro pautas básicas en tu día a día.

1. Siéntate igual de perfecta que en tu clase de Yoga. 

Partiremos de la postura de apertura o – Pranamasana, simplemente adaptándola a nuestra silla e intentando estar atentos a cuando esta postura va cogiendo vicios a lo largo de la jornada, simplemente para y vuelve a recolocarte en unos segundos.

Lleva tu atención a cada parte de tu cuerpo; presta atención a tu espalda baja y siente tus isquiones bien anclados; comprueba que tu punto de ombligo o abdomen es el que sujeta el resto de tu espalda, en lugar de que todo el peso quede en tu pelvis.

Lo habitual al trabajar delante de una pantalla y un ratón es que el pecho se vaya cerrando y al final acabemos chapados sobre el ordenador. Sabiendo que esta es la posición a evitar, presta atención a la posición de tus hombros – arriba y atrás, levantando el pecho y con el mentón ligeramente hacia la barbilla. 

2. Siéntete como una montaña frente al espejo. 

Aprovecha los paseos al servicio para realizar la postura de la montaña o Tadasana frente al espejo o de pie en tu puesto de trabajo; con ella conseguirás mantener tu alineación. Será muy útil para reajustar tu cuerpo a alguna mala postura delante del ordenador.

 

Yoga exercise on the night city. tadasana

3. Tus ojos también quieren respirar

Durante la meditación, utilizamos diferentes enfoques para la vista que hacen que nuestros músculos descansen y se oxigenen de la fatiga del ordenador.

Concentrated businesswoman working in the office, she's thinking with her hands on the chin looking at the computer screen.

Simplemente, cierra los ojos a la vez que te haces consciente de tu respiración y realiza tres ciclos de inhalación y exhalación completos con cada uno de estos movimientos y tus ojos cerrados:

  • Primer ciclo: Enfoca tus ojos hacia tu entrecejo. 
  • Segundo ciclo: Enfoca tus ojos como si quisieses mirar la punta de la nariz.
  • Tercer ciclo: Enfoca tus ojos como si pudieses mirar tu mentón. 
  • Cuarto ciclo: Enfoca como si pudieses mirar tu coronilla.

4. Quien gobierna la respiración, controla su mente. 

Con esta afirmación tan potente, te invitamos a que cuando el estrés o el agobio llegue a tu puesto de trabajo, simplemente pares y dediques de 3 a 5 minutos a respirar largo y profundo. Un buen ejercicio es comenzar inhalando en 4 tiempos e intentar alcanzar el doble de tiempo exhalando, encuentra tu ritmo y controla tu respiración.