Pon ejercicio en tu vida: Nivel Principiantes

02 de noviembre 2016

Si ya has decidido que quieres activar, o reactivar tu cuerpo, tienes que detenerte unos minutos a leer esto. Y no valen las excusas de ya con la Navidad a los pies no merece la pena. ¡Quedan dos meses aún! O aquello de, mejor para el año que viene, porque entre unas cosas y otras te plantas en febrero. Cuanto antes empecemos a generar una rutina, por mínima que sea, mejor.

¿Y por dónde empezamos?

Y aquí llega el clásico “sal a correr un par de tardes a la semana”. Pero la realidad es, que correr no es tan fácil como lo pintan. Primero porque no todos tienen un entorno perfecto para que correr realmente suponga un placer. Es decir, no todos vivimos frente al Parque del Retiro o en primera línea de playa. Y correr por la ciudad inhalando el humo de los coches, así de primeras, no seduce demasiado. Y además, correr a los 30 no es tan sencillo como a los 16. Esto es un hecho.

La primera de las opciones siempre es el gimnasio. Empecemos por aquí. Y lo mejor cuando llegas nueva a un gimnasio es establecer una rutina. Y aunque no seas de ir a clase, aunque te de vergüenza no pillarlo todo el primer día, entra. No pasa nada, todos han tenido un primer día. Y seguro que en la tercera clase todo fluye. Lo mejor es que así te aseguras que la hora que dure tu clase, estás haciendo ejercicio, al menos, al 80%.

La sala de cardio es más complicada, necesita un nivel de automotivación muy alto. Y al principio esta parte suele fallar, y después de diez minutos subida en la bici estática y sudar como si hubieras corrida la maratón, el ritmo baja. Y te pones a mirar Instagram o a buscar una lista mejor en Spotify. Si vas a quedarte en la sala libre, busca un monitor y que te ponga una rutina de ejercicio. Y lo más importante, cúmplela.

Y si tras el primer día tienes agujetas, cosa absolutamente normal, no te quedes en casa el día dos. La mejor forma de que desaparezcan es haciendo ejercicio. Agujeta sobre agujeta. Y si quieres prevenirlas, nada más llegar a casa de tu primer día de vuelta a la rutina, tómate un vasito de agua con azúcar. Porque las agujetas no son más que pequeñas roturas de fibras por la falta de glucosa.

Y si, es un clásico, pero no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Y dos días a la semana, son más que nada. Seguro.