Las bondades (no tan) ocultas de los frutos rojos

24 de julio 2018

Fresas, frambuesas, grosellas, moras, cerezas, bayas… La variedad de los llamados frutos rojos es enorme, casi tanta como el número de beneficios para nuestra salud que nos ofrecen.

A bote pronto, muchos conocen los beneficios en forma de antioxidantes, gracias a su alta composición en flavonides y antocianos, y antiinflamatorios que suponen para nuestra salud, pero esas son solo dos de sus bondades, que varían mucho en función de qué estemos consumiendo o cual sea su modo de preparación.

Además, el atractivo de su color no es solo agradable a la vista, sino que también nos da buena cuenta de las aportaciones nutricionales que tienen. Cuanto más llamativo sea el color, en especial las tonalidades rojas, mejor.

Su ingesta nos previene de los altos niveles de colesterol, de padecer complicaciones cardiovasculares y nos ayudan a combatir los radicales libres, responsables del envejecimiento celular y, según muchos estudios, vinculados a la incidencia de algunos tipos de cáncer. Además, también nos ayudan a estar menos expuestos a enfermedades como la diabetes o el Alzheimer.

En lo que a aportación se refiere, una de las más completas es la fresa, que son ricas en vitaminas E, C, B y K betacarotenos, folatos, potasio y fibra. Una combinación perfecta que dotará a nuestro organismo de defensas mucho mejores contra la tensión alta y el ácido úrico.

Otro fruto rojo que tampoco se queda corto a la hora de sus beneficios son las moras. Ricas en vitaminas y muy polivalentes a la hora de poderse comer, crudas o cocinadas, son perfectas para enriquecer nuestra dieta, reducir el colesterol malo y cuidar de nuestra boca, en especial de nuestros dientes y encías.

En los productos de Zumosol, los frutos rojos están muy presentes en muchas de nuestras gamas, desde la clásica, la ecológica, refrigerada o la vitalidad. ¡Pruébalas!