Correr en verano, ¿sí o no?

18 de junio 2018

El running está de moda y la próxima llegada del verano, con una primavera más desapacible de lo normal, invita a calzarse las zapatillas y hacer unos kilómetros. Pero ojo, las altas temperaturas nos pueden jugar una mala pasada.

Cada vez hay más corredores por la calle. Se les ve en las aceras, en los parques o en las pistas de atletismo acumulando kilómetros y quemando calorías.

Con una planificación y un entrenamiento adecuados, es un deporte ideal que el ser humano lleva practicando más de dos millones de años.

Ojo con la ‘operación bikini’

Sin embargo, la presión de la llamada ‘operación bikini’ lleva a much@s a salir a correr y atiborrarse a carreras dejando de lado la prudencia y el sentido común.

El verano está a la vuelta de la esquina, y con él las altas temperaturas que no concilian muy bien con el esfuerzo físico. Por ello, es importante seguir una serie de recomendaciones básicas para no tener un susto en plenas vacaciones:

Bebe mucha agua: los médicos recomiendan que se añadan dos vasos de agua al consumo habitual. La deshidratación puede acarrear graves problemas para la salud y su ingesta es importante antes, durante y después del ejercicio.
Los horarios son claves: aplicando el sentido común, no salgas a correr en las peores horas de calor del día. O muy pronto o muy tarde para aprovechar que el sol incide menos.
Protégete: cuidado con los rayos del sol. Cuando uno sale a correr se suele olvidar de lo malo que es el sol en nuestra piel y lo peligroso que puede ser. Además, el sudor hace las veces de prisma y agrava los efectos. Utiliza protección solar de alta graduación.
Ropa: utilizar una indumentaria cómodo, transpirable y de colores claros te ayudará a correr con mayor frescura y lo agradecerás.
Baja el ritmo y disfruta: con el calor, los esfuerzos se pagan. Baja el ritmo de tu carrera habitual y disfruta del paisaje, no siempre se está en una competición.